Atención psicológica y salud mental

Atención psicológica y salud mental

El proceso migratorio está constituido en distintas etapas, desde la primera idea de emigrar hasta el momento actual. En todo este proceso se van dando cambios en la subjetividad asociados a las distintas perdidas, que comprometen al crecimiento individual, familiar y social. Estos ideales o proyectos migratorios no se cumplen siempre, cambian, se modifican; pero si sabemos de aquella frase “percatarse de la decadencia de los dioses enferma”. Percatarse que las aspiraciones no se van cumpliendo, no tener tiempo a modificar, estar en proceso de aceptación de estos cambios, encontrarse en un túnel sin futuro, angustiarse por creer que no se ha avanzado o acaso retrocedido, enferma temporalmente o hace sufrir síntomas prolongados en el tiempo. La subjetividad está en continuo proceso de construcción donde interviene fundamentalmente la vida social. Lo que otorga identidad en un proyecto migratorio es la continuidad, las posibilidades ciertas de permanencia en proyectos futuros.

La asociación trabaja en duelos migratorios, reestructuración familiar los nuevos modelos familiares, reorganización de los proyectos migratorios, intervenciones institucionales en los centros educativos de los hijos escolarizados, familias transoceánicas, acogida y seguimiento en la reagrupación; y derivado de todo esto el malestar psicológico que se traduce en síntomas: Depresión, Miedos, Ansiedad, Angustia, Estrés, Cronificación de síntomas psicosomáticos asociados a los distintos malestares físicos (dolor de cabeza, dolores musculares, insomnio, cambios corporales, etc.) y los derivados de los malestares propios de la convivencia (discriminación, xenofobia, racismo).

Todos estos cambios en los proyectos migratorios significan desmoronamiento de las estructuras familiares, rupturas de pareja, retorno de los hijos, en mayor medida el padre, la madre se queda pues existe trabajo para ella, fracaso escolar, y sus efectos en salud mental

La mujer atraviesa una serie de conflictos entre las conquistas de su autonomía como mujer, las exigencias sociales de su lugar como madre, poco apoyo y en algunos casos abandono del padre, y vuelve a trabajar solo para pagar en parte lo que fue su proyecto migratorio. Unos de los retos es conjugar esta
autonomía de mujer con ser madre asistente de los estudios de sus hijos, pagando una gran distancia afectiva con ellos.